Home

[26-12-2014] REFUGIO DE FIN DE SEMANA PARA SU FAMILIA, EN LA ISLA DE LISÖN _

Se elige una verde pradera orientada a sur-oeste,  para situarla entre montañas altas y escarpadas.  La edificación surge  a los pies de una afloración granítica en un paraje natural de extrema belleza, donde la arquitectura aparece sin afán protagonista. Todo el programa se desarrolla en una sola planta que se va adaptando a la topografía para quedar conformada en cuatro niveles. Su rasgo más destacado es  la integración en la naturaleza a través de una vuelta a lo vernáculo alejándose de los coqueteos que había tenido con el estilo internacional en la feria universal de Estocolmo.

La vivienda se entiende desde el sueño nórdico de vivir en comunión con la naturaleza, donde reine el silencio y la tranquilidad. Así Asplund plantea este retiro con una humildad encomiable. La casa rehuye de cualquier ornamento y no claudica ante ningún estilo o moda arquitectónica. De hecho tiene más que ver con la arquitectura anónima (arquitectura sin arquitectos) y tradicional que con la vanguardia del momento. Estamos hablando de 1937, año en el que su más ferviente seguidor y amigo Alvar Aalto estaba construyendo Villa Mairea, donde en cierta forma gran parte de las actitudes a la hora de proyectar son muy parecidas.

De esta forma, la casa queda fragmentada en dos volúmenes, uno corto acoge el espacio del salón y oro mas largo que da cabida al  resto del programa. Ambos se encuentran girados en entre sí, algo más de 90 grados.  El acceso se produce por la intersección de ambas piezas. Una cavernosa chimenea es el punto neurálgico del proyecto, justo  donde pivota este giro. Gracias a esta dislocación, se  permite que la zona de día termine encuadrando  a las vistas sobre el archipiélago de Estocolmo, mientras el otro volumen queda horadado por un generoso porche que resuelve la transición entre exterior e interior.

Es importante observar los mecanismos que usa el maestro sueco para provocar una atmósfera tan especial y delicada en el espacio principal de la casa. Como comenta Bruno Zevi “la casa de Asplund es un organismo arraigado al suelo y sumergido en la naturaleza”.

El nivel del suelo del salón no es el mismo que el del resto de la casa, sino que aparecen cuatro escalones que salvan el desnivel existente en la propia topografía original del terno. Éstos aparecen en el acceso a este espacio presidido por el hogar, al que penetran convirtiéndose en parte de la chimenea, a la vez que sirven como zona de estancia y de paso a la vez. Los escalonares son de material cerámico mientras que el resto del suelo es de tablas de madera.

Respecto a este  ambiente que se quería conseguir para este espacio interior parece acertada la reflexión que hace José Manuel López-Peláez “Existe un parecido notable entre la chimenea de Stennas y la del cuadro – skymningsglöden, brasas del crepúsculo- del pintor Björn Ahlgrensson, de 1913. Recordemos que la luz nórdica no es sólo diurna sino también la luz del fuego… es difícil exagerar la importancia que tiene el fuego en lima nórdico como medio para reunir a la gente en el hogar. El cuadro es una percepción psicológica y Asplund proyectó esa chimenea con la misma intuición. Esta obra no sólo expresa un reconocimiento de la luz y del espacio como tal, sino una capacidad extraordinaria para modelarlo según sus intenciones. Permite apreciar lo que un maestro puede hacer con sus instrumentos. Tenia la capacidad de comprender a la gente que había de experimentar y de utilizar los edificios.”

Hay que destacar  la precisión con que cada ventana de la casa se ajusta  en altura y  dimensión a las necesidades interiores del propio uso de la vivienda, así como a la relación con el exterior, dando como resultado una cierta imagen con gusto por lo casual. Todas ellas eran de madera y algunas no  tienen partición central, como por ejemplo la ventana principal del salón. Unas ventanas eran de hoja sencilla, otras se abatían hacia el exterior, e incluso había otras de gran tamaño con mecanismos de  guillotina y complejos mecanismos artesanales para su apertura.

El espacio exterior  se acota por la presencia en frente de la casa de un gran roble, que define el espacio previo al porche de entrada. Este terreno se encuentra en ligera pendiente y termina siendo el verdadero salón de la casa, dando la espalda al norte, resguardado de los fríos vientos y   tomando por techo el cielo.

A este punto conviene rescatar las palabras de  Héctor Fernández Elorza “ durante las noches en claroscuro de verano en el espacio exterior al abrigo de la casa y bajo la homogénea bóveda celeste la sensación táctil de la arquitectura que nos rodea de cerca en horizontal no difiere mucho del germen espacial del proyecto del cine Skandia

El terreno adyacente a la vivienda no sufre ninguna modificación. Todo queda tal cual estaba antes de la intervención, simplemente se realiza la plantación de unos pocos árboles frutales previos a la vivienda. A su vez, la parte posterior de la casa, la aprovecha Asplund para una pequeña huerta donde pasaba gran parte del tiempo.

La estructura de la casa es de madera  y tiene una cubierta a dos aguas que mantiene la individualidad de cada zona que cobija. Estos faldones  se realizan con pendientes ligeramente distintas y con diferentes dimensiones de los aleros. Las bajantes desalojan el agua en cuatro barriles que ya salían dibujados en la planta de la casa en el lugar exacto donde luego terminarían ubicándose.

Las paredes tienen una estructura de tablas de madera, asiladas con una gruesa capa de periódicos entre ellas, mientras que la cubierta está aislada con un relleno de turba desecha, tetes y periódicos. El exterior también se realiza con maderas aserradas, que incluso llegan hasta el suelo aún a sabiendas del peligro que ello traía respecto de humedad y xilófagos.  La casa a pesar de estar pensada para las vacaciones veraniegas finalmente termina teniendo incluso calefacción.

La cimentación de la casa en su mayor parte es la propia roca, mientras que algún pilar descansa sobre piedras que encontraron allá mismo. El volumen de la zona de día, se eleva sobre un forjado sanitario, que hoy sus descendientes han convertido en un sótano para la casa.

Al igual que cuando hemos comentado otras obras del maestro sueco y de Alvar Aalto, siempre el análisis nos lleva a estudiar  este diálogo espectacular que son capaces de mantener entre lo tradicional y lo moderno. Navegar en la ambigüedad es un arte de alto riesgo, cuya práctica solo es recomendable  para genios de este nivel.

[ Fuentes_varias ]

 8-2 11

800px-Casa_de_veraneo._Asplund  casa stennas ASPLUND0001 Gallery11_Stenas_04_800x600

1.2.-PLANTA-SECCION-ASPLUND-CASA-500-Asplund.Casa_de_verano_en_Stennäs.PlantaAsplund.Casa_de_verano_en_Stennäs.Seccionesblanco-liso-mate-liso-brillo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s